domingo, 20 de septiembre de 2009

Oktoberfest a la valenciana


Pues estaba dudando yo si iba con la línea del blog poner una foto como ésta... Entre tantas películas, libros, escenas memorables, canciones inolvidables, viajes y sanas excursiones en bici, se ha colado esta foto. La imagen muestra claramente la dedicación con la que me entregué a la primera versión valenciana de la Oktoberfest de Munich. Por supuesto, no es tan multitudinaria ni auténtica como la original, pero los que estuvimos el viernes por la noche en la Plaza de Toros de Valencia nos pudimos hacer una ligera idea de lo que es una Bierfest. La verdad es que fue una noche muy divertida, donde además de cerveza degustamos platos típicos de la zona, todo ello amenizado por un grupo de ¿bávaros? vestidos con traje tradicional que nos hacían repetir ridículas coreografías una y otra vez... Qué fácil ganarse al público si éste lleva una jarra de un litro de cerveza en la mano. Gracias a la lluvia no estuvo tan abarrrotado como parece que fue el sábado, así que valió la pena la cola. Lo que me hizo cuestionar si valió o no la pena la noche fue la resaca del día siguiente...

Escenas memorables 6. Nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas.


La escena del poema de Hannah y sus hermanas. Woody Allen. 1986.


El pobre Elliot (Michael Caine) está desesperado: está profundamente enamorado de su cuñada Lee (Barbara Hersey) y dispuesto a arriesgarlo todo por ser correspondido, aunque , a veces, haga el ridículo haciéndose el encontradizo en la calle y aprovechando cualquier ocasión para estar junto a ella. En una de esas ocasiones, Elliot le regala un libro de poemas de E.E. Cummings diciéndole que el de la página 112 le recuerda a ella. Por la noche, Lee lee el poema en su casa, mientras Elliot, vaga por la suya consciente de que sus intenciones han quedado más que demostradas. La escena se acompaña con una versión al piano de "Bewitched" de Ella Fitzgerald. Una bonita escena de mi película favorita de Woody Allen con un genial de Michael Caine.




jueves, 10 de septiembre de 2009

"Gordos" de Daniel Sánchez Arévalo


La primera sensación que me queda tras ver esta película es que no es, ni mucho menos, la típica comedia ligera del cine español. Este hecho puede descolocar, de entrada, a más de un espectador. "Gordos" es una tragicomedia de personajes muy complejos, llenos de dobleces y contradicciones, lo que llega a resultar excesivo y, en ocasiones, confuso y delirante. La gordura de sus personajes es un reflejo de un cúmulo de frustraciones, represiones, pretextos y excusas para engañarse a sí mismos. Ante tal jaleo de personajes y situaciones, reconozco que su director y guionista nunca pierde el pulso y mantiene un buen nivel durante sus dos horas largas de metraje. De todas maneras, no descarto que tras un segundo visionado, libre de ideas previas, la película "sepa" mejor. Lejos de toda apariencia, "Gordos" no es una película de fácil consumo y este es su principal defecto y también su principal virtud, porque en su complejidad se esconde un autor que se arriesga y que huye de cualquier estereotipo.
Pero la gran baza de "Gordos" para contentar tanto a admiradores como a detractores, es su sensacional elenco de actores, todos ellos magníficos: la debutante Leticia Herrero, los siempre eficientes Raúl Arévalo, Pilar Castro o Roberto Enríquez y un divertidísimo Antonio de la Torre, que aunque a algunos les pueda parecer demasiado caricaturesco o sobreactuado, a mí me ha parecido genial. En definitiva, una película recomendable.

lunes, 7 de septiembre de 2009

"Mapa de los sonidos de Tokio" de Isabel Coixet.



Reconozco que tenía ciertos prejuicios para ver está película ya que había leído demasiado sobre ella, y nada de ello era muy entusiasta. Mi amigo Javi me animó a verla para opinar con fundamento y así fue...

Ante todo, esta película es un placer para la vista y el oído. Las imágenes, su luz, el uso de los colores y del sonido, la envolvente banda sonora... un montón de detalles que arropan una original y desgarradora historia de amor. En este sentido, todo son elogios. Ahora bien, hubiera estado mejor que entre tanto deleite visual y sonoro, el argumento diera un poco más de sí, peca un poco de previsible. La historia es un relato breve hábilmente alargado y adornado con muy buen gusto. Además, resulta agradable que el cine te dé a conocer escenarios y culturas que resultan tan ajenos a nuestro entorno. Por otro lado, siempre he tenido problemas con el consagrado y alabado Sergi López: su tono de voz y la forma de arrastrar los diálogos hacen que me cueste un poco entrar en su personaje. Quizás el conjunto queda un poco frío, no llega a conmover ni a dejar el poso que dejaron otras películas de Coixet (Creo que "Cosas que nunca te dije" sigue siendo su mejor film) . En resumen, la considero una película interesante y atractiva pero lejos de ser una gran obra.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Un pequeño paso atrás


Hace un par de años, mi amiga Esperanza me regaló el disco de un grupo que desconocía totalmente: Sidonie. Fue un regalo intuitivo y espontáneo, como lo son los mejores regalos, y además fue más que acertado. "Costa Azul" de Sidonie era pop-rock original, fresco y con estilo propio. Fue un disco que exprimí bastante y aún sigo escuchando. Quizás llevado por la buena impresión del disco anterior, compré compulsivamente y sin haber escuchado nada previamente, su nuevo álbum: El incendio.
Hoy en día que casi nadie compra discos, yo lo sigo haciendo si me gustan mucho o si están de oferta. Y la verdad es que "El incendio" bien lo podría haber obtenido por otras vías, ya que una vez oído varias veces (Los discos necesitan ser escuchados más de una vez para formarse una opinión) resulta un disco agradable, aceptable, pasable... Tiene un 50% de temas buenos, un cuarto de temas olvidables y otro tanto de temas demasiado ñoños, con un poco de autoplagio y de letras muy facilonas. Defectillos que en "Costa Azul" simplemente eran rozados y aquí caen de lleno en ellos. Resumiendo, que no está mal pero no es un disco brillante ni hace olvidar, en absoluto, a su predecesor.