lunes, 27 de julio de 2009

Valencia en bici 2.

















La ruta de hoy tenía como objetivo el carril bici que atraviesa L'horta Nord. Se puede iniciar el trayecto desde La Gran Vía Marqués del Turia circulando por los jardines. Después hemos tomado el carril por fin en la Avenida de Aragón hasta Blasco Ibáñez . Desde allí nos hemos incorporado al carril que discurre paralelo a la carretera hacia Cataluña adentrándonos en el camino hacia la huerta de Aboraya. El paseo ofrece muchas posiblidades, ya que puedes salir de la ruta marcada y circular entre los campos para poder ver de cerca algunas alquerías.
La huerta es un paisaje frágil, amenazado por el crecimiento urbano y por las intenciones de que la carretera cv 300 la atraviese acabando con ella para siempre. Circulando por este entorno único te das cuenta de la necesidad de proteger paisajes como éste, tan representativos de nuestro patrimonio cultural y ecológico.
A la altura de Meliana hay una pequeña área de descanso donde hemos almorzado y hemos emprendido el camino de vuelta con la intención de regresar otro día para seguir descubriendo la zona.

Escenas memorables 2.



¡Átame! de Pedro Almodóvar 1989.




Un final feliz como pocos se han visto. Marina y su hermana Lola encuentran a Ricky, el secuestrador de la primera, en lo que queda del pueblo donde nació. Marina se ha dado cuenta de que está enamorada de su secuestrador como él lo está de ella y Lola acepta tan insólita relación. Los tres vuelven juntos en coche y cantan "Resistiré" del Dúo Dinámico. Marina se emociona, ve que por fin su vida se ha encarrilado tras un pasado muy turbio. Ricky y Lola tienen un gesto tierno con ella y el coche se aleja camino a casa. Pero para que no todo parezca tan bonito, Lola muestra al espectador una cara de preocupación, de inseguridad por la relación que acaba de empezar. Un final divertido, entrañable, disparatado, con un punto hortera... genial.

http://www.youtube.com/watch?v=U0kq06CJ9Ql


martes, 21 de julio de 2009

Valencia en bici 1.





Al final me he decidido. Ya soy uno más en el creciente número de valencianos que optan por la bicicleta para sus desplazamientos urbanos. Aún con miedo al circular por las calles donde no hay carril bici e intentando no abusar de las aceras, me he lanzado en compañía de mi amigo Alfredo a dar una vuelta por mi ciudad.

Lo sé, la primera ruta no ha sido muy innovadora, pero hemos decidido empezar aprovechando el viejo cauce del Turia, lugar donde solía correr con mi padre cuando era niño y no existían ni parques de cabecera ni ciudades de las ciencias. Alfredo ha aprovechado para sacar fotos de todo lo que podía ser interesante, pensando ya en una próxima exposición. Nunca sabes dónde va a surgir la inspiración.
La ruta ha sido la siguiente:
Inicio en Calle Buen Orden por el carril bici en dirección al río a la altura del Paseo de la Petxina. Una vez en el cauce, hemos dado una vuelta al lago del Parque de Cabecera. Hemos recorrido todo el cauce en dirección a la Ciudad de las Ciencias hasta donde las obras nos han dejado llegar. Allí hemos almorzado (Bocadillos de casa: lomo con queso y zumo de naranja, el de Alfredo sin queso) y hemos continuado de regreso por el otro lado del cauce. A la altura del puente de Serranos hemos pasado al barrio del Carmen y luego hemos callejeado por la zona cercana a la catedral (Plaza Cisneros, Plaza Nules, C/Trinitarios, Almudín...) Hemos vuelto a la plaza de la Virgen y por la Calle Caballeros hemos tomado el camino de regreso a casa.
Algo más de dos horas de trayecto haciendo algo de ejercicio, charlando de esto y de lo otro y no gastándonos ni un euro. Además, el tiempo ha sido bastante aceptable pese a estar acabando Julio.Una estupenda mañana.

lunes, 20 de julio de 2009

Escenas memorables 1.






Cinema Paradiso. Giusseppe Tornatore 1989

No podía empezar esta sección de escenas antológicas con otra película. Cinema paradiso fue a mi adolescencia lo que E.T. a mi infancia, todo un homenaje al cine y a sus aficionados. Probablemente uno de los finales más conmovedores que he visto en mi vida.


Salvatore es un famoso director de cine que acaba de regresar tras pasar unos días en su pueblo natal. El motivo de la visita era asistir al entierro de Alfredo, un amigo de la infancia que fue como un padre para el entonces pequeño Salvatore ("Totó"). La visita ha supuesto un aluvión de recuerdos y personas que había dejado de lado quizás durante demasiados años: su madre, sus vivencias en el viejo cine Paradiso con Alfredo, su primer amor... Pero Alfredo, quien le insistió en que se marchara de aquel pueblo y se labrara un futuro, le ha dejado un último regalo antes de morir: una película con todos los cortes de escenas románticas que el cura del pueblo censuró en su día por ser demasiado indecorosas. Una auténtica colección de besos de cine en una emotiva secuencia y con la inolvidable música de Ennio Morricone.


domingo, 19 de julio de 2009

Lecturas de verano 2.


"El factor humano" de John Carlin.

En 1995 la final de la copa del mundo de rugby resultó ser algo más que un triunfo para Sudáfrica. Fue todo un acontecimiento histórico que supuso un punto de inflexión en la maltrecha andadura de la democracia del país. Un logro que consiguió que blancos y negros celebraran juntos algo por primera vez. El rugby, que hasta entonces había sido un símbolo de la opresión blanca y del apartheid, se convertía ahora en un fenómeno que unía a una nación dividida. Este hecho sin precedentes fue posible gracias a un factor humano: Nelson Mandela.

Los que me conocéis bien, sabréis que yo no pondría tanto interés en un libro sobre rugby y no os falta razón. El factor humano va mucho más allá: narra las dificultades por las que pasó Sudáfrica hasta consolidarse como democracia a través de la figura de Nelson Mandela. La historia abarca la última parte de sus 27 años en prisión, su liberación y sus primeras acciones como presidente de la nación.

Más que la humanidad o el carácter sencillo de Mandela, se destaca su inteligencia , su capacidad de negociar y dialogar contentando a todas las partes. Un hombre que fue capaz de convencer al sector blanco más radical temeroso de una represalia negra y asimismo de convencer a los de su raza sobre la inutilidad de la venganza. Un hombre que hábilmente evitó una guerra civil y que consiguió que Sudáfrica fuera motivo de orgullo para todos los que allí viven. El factor humano es un libro apasionante, que te captura desde el principio y no te suelta hasta un desenlace conmovedor. Os recomiendo sin duda este emocionante libro y que nadie espere a ver la versión cinematográfica que está dirigiendo (y seguramente lo hará muy bien) Clint Eastwood con Morgan Freeman como Mandela. ¡A leer todo el mundo!