domingo, 28 de noviembre de 2010

CONCIERTAZO

Anoche fui con una amiga y su novio, o mejor dicho, con mi hermano y su novia, que al caso es lo mismo, al concierto de Love of Lesbian en la Sala Mirror. Curioso lo de esta sala: por la tarde sirve de discoteca light para mis alumnos de Benetússer, luego es sala de conciertos y a partir de la una vuelve a ser discoteca, esta vez para mayores de edad.

Así pues, yo ocupé mi turno entre las 21 horas y la una, para asistir por segunda vez en un año a un concierto, del que , en este momento , es mi grupo favorito. Si en abril ofrecieron un buen espectáculo de apenas dos horas que ya se comentó en este blog, anoche estuvimos disfrutando nada menos que dos horas y media. Una vez más dieron muestra de su buen directo y su capacidad de divertir al público y llenar la sala de música y buen rollo. El concierto empezó muy disciplinado, siguiendo el guión de los temas elegidos. Me gustó que no fuera un calco del anterior  y tocaran canciones que la otra vez desestimaron, aunque por supuesto, no renunciaron a sus clásicos. Además, esta vez conocía absolutamente todas las canciones como un buen fan y se cumplieron todas mis preferencias personales.
 Poco a poco el espectáculo se fue animando y todo se convirtió en una gran fiesta en la que se hizo partícipe al público. Esta vez el grupo volvió a bajar a bailar con el personal y además subieron al escenario aquellos seguidores más fanáticos que habían acudido al concierto disfrazados de personajes de algunas canciones.
 De esta guisa acaba Santi Balmes sus conciertos

 En fin, que más que un concierto, un conciertazo. Lástima que aún me perdure un zumbido molesto en mi oído izquierdo, es lo que pasa por obsesionarse con estar en la primeras filas. Como no sé qué canción de las de anoche elegir para poneros , os pongo su vídeoclip más reciente: "Te hiero mucho (La historia del amante guisante)"

sábado, 27 de noviembre de 2010

TEATRO: "Turquía"


Según se cuenta en esta obra, en Turquía han intentado ocultar cualquier resto de la antigua Grecia que pueda distraer la atención hacia su actual identidad cultural. Los personajes de esta obra también tapan y ocultan un pasado que con sólo excavar un poco, aflora como las ruinas de una civilización anterior. Uno de los protagonistas es un español que vive un particular exilio en Turquía: cansado de la pérdida de ideales y de la corrupción política de su tierra, huye a un país que, curiosamente, intenta ser aceptado por Europa. La llegada a Turquía de una antigua pareja con un débil pretexto, será el detonante para que los cuatro personajes de la obra vayan desenmascarándose ante el público sacando a la luz todas sus miserias.
 "Turquía" es una obra cargada de contenido,  de frases y diálogos que sus personajes lanzan como armas arrojadizas a gran velocidad, lo que te obliga e estar atento e implicado desde el primer momento.Un drama intenso en el que la tensión va creciendo hasta un desenlace brutal. Su magnífico y complicado texto es todo un reto para sus intérpretes, quienes, salvo algún altibajo, transmiten de forma eficiente la rabia y desesperación de sus personajes. En definitiva, una obra muy interesante y recomendable. La pena es que mañana es su última representación, así que si os da tiempo acercaos a verla.
"Turquía" se representa en el Teatro de los Manantiales, una pequeña sala en la calle Alzira. Como en su día comenté de la sala "Espacio inestable", hay que fomentar la asistencia a estos pequeños y supervivientes teatros donde estupendos profesionales ofrecen espectáculos de calidad a muy buen precio. http://www.teatrodelosmanantiales.com/

jueves, 25 de noviembre de 2010

"ENTRELOBOS" de Gerardo Olivares

 Anoche asistí con ciertos prejuicios al preestreno de "Entrelobos". La película cuenta la historia real de Marcos Rodríguez Pantoja, un niño vendido por sus padres en la década de los cincuenta, que acaba viviendo con un pastor en una cueva de sierra Morena. Cuando falleció el pastor, Marcos vivió desde los 7 hasta los 19 años con la compañía de una manada de lobos. La primera sorpresa que me llevé es que la película no está protagonizada por Juan José Ballesta como pretende indicar el cartel publicitario. El actor madrileño no sale más de diez minutos, en la última etapa del personaje en la montaña. El peso de la historia recae en el actor de diez años Manuel Camacho, que hace un trabajo estupendo y admirable.
 La película es, ante todo , un espléndido documental de naturaleza al más puro estilo de Rodríguez de la Fuente. La cámara saca buen provecho del espectacular paisaje y recorre junto a multitud de animales escenas de peligro, tensión y entretenida aventura. Una historia de gran atractivo visual  que también muestra la naturaleza más extrema y brutal. Me imagino que el rodaje fue complicadísimo porque la película se adentra en el medio natural al detalle y el resultado es de una calidad técnica irreprochable.
 Hay que advertir que la trama se centra en el período del joven Marcos en la sierra y no en su posterior adaptación a la civilización cuando fue apresado por la Guardia Civil en 1965.
Además del joven Manuel Camacho, cabe destacar el trabajo del veterano Sancho Gracia en un personaje que bien podría ser recordado en los próximos Goya. Quizás el único inconveniente que hizo que no saliera de la sala con la idea de haber visto un producto redondo es su excesiva banda sonora. No me refiero a la composición musical, que está bien, sino a la manía innecesaria de reforzar determinadas escenas con melodías a todo volumen para seducir al  espectador más facilón. Una lástima este abuso musical, pues la pelícual ya contaba con un material de sobra para convencer a todo tipo de públicos.
Según el peculiar criterio de mi amigo-primo José Miguel, las películas son "castañas", "normalitas" o "peliculones". Esta fue calificada como "más que normalita" lo que acordamos que sería un notable bajo. Estoy de acuerdo, es una película que me sorprendió y que me hizo pasar un buen rato.
 Esta es una imagen del verdadero Marcos en la actualidad. En su costosa adaptación a la sociedad humana , tanto en los hábitos como en su pérdida de lenguaje, sufrió todo tipo de engaños y timos. Su descofianza del ser humano le  llevó a vivir de nuevo en una cueva en Fuengirola. 
La experiencia de Marcos es un caso especial que ha sido tema de estudio en varias investigaciones antropológicas. Actualmente vive en Rante (Galicia) muy ligado a la naturaleza y con una persona de confianza. Detesta el ruido y los olores de la civilización y sigue pensando que la vida entre los animales es mejor que junto a sus iguales.

lunes, 22 de noviembre de 2010

LA CENA de Herman Koch

  En el año 2005 en Barcelona , dos jóvenes de 18 años asesinaron a una mendiga que dormía en un cajero provocando un incendio en el mismo. Las imágenes de la cámara de seguridad dieron la vuelta al mundo y especialmente llamó la atención el aire jocoso de los implicados. Este suceso ha servido de base al escritor holandés Herman Koch para escribir el que ha sido un fenómeno editorial en Holanda: La cena.
Como indica el título, toda la historia transcurre en una cena en un sofisticado restaurante: dos matrimonios se reúnen allí para hablar de cómo van a afrontar el problema en el que se han metido sus hijos. A medida que transcurren los diferentes platos y a través de sucesivos recuerdos del narrador, el autor va desentrañando las diferentes personalidades que se han dado cita alrededor de la mesa. 
El libro pone sobre el mantel multitud de temas de discusión: racismo, pena de muerte, hipocresía de las clases altas, el posible afán desmesurado por lo políticamente correcto... Pero en ningún momento el autor busca adoctrinarnos. De hecho, de forma muy astuta, elige a uno de los comensales como narrador de la historia. Un personaje que se va desenmascarando poco a poco con opiniones muy cuestionables y actos  finalmente injustificables. Koch intenta de forma inteligente que empatices con sus personajes sin defenderlos ni juzgarlos, por eso es un libro cuya lectura puede resultar incómoda y desagradable. 
En un principio el desenlace no me convenció pero con el tiempo me estoy dando cuenta que otra opción para el final hubiera sido demasiado convencional. En definitiva, es un libro interesante que nos plantea hasta dónde son capaces de llegar unos padres por proteger a sus hijos, pero más que dejarme un buen poso me ha sacudido por dentro. ¿Era lo que se pretendía? No sé.
Recomendable sin entusiasmos.




jueves, 18 de noviembre de 2010

LA PELÍCULA MÁS EXTRAÑA QUE HE VISTO EN MI VIDA



Anoche tuve la oportunidad y el honor de asistir al preestreno de la película más rara, insólita y desconcertante que jamás he visto. Se trata de "Tío Boonmee  recuerda sus vidas pasadas" del tailandés Apichatpong Weerasethakul
 Para que os hagáis una idea, en esta película podéis disfrutar de escenas donde un hombre conversa con su hijo, desaparecido años atrás, ahora rencarnado en un mono fantasma de ojos rojos. Sí, habéis leído bien. En esta película salen muchos monos fantasma, pero no sé que simbolizan en la cultura tailandesa. En otra escena, una princesa, acomplejada por su fealdad,  charla con un pez en una charca y después hacen el amor. Sí, habéis vuelto a leer bien, una mujer y un pez practican sexo en un lago.
 Aunque parezca increíble, estas escenas se suceden en la parte de la película donde todo tiene cierta coherencia y más o menos se entiende lo que nos cuentan. La historia de Boonme, aquejado de una grave enfermedad renal, es una historia de un viaje espiritual de la mano de sus fantasmas y repasando sus diferentes reencarnaciones. Cuando finalmente el protagonista llega a una cueva que simboliza el útero desde donde todo empezó, la película da un inexplicable giro. La media hora restante me dejó totalmente descolocado: unas eternas y confusas secuencias que provocaron que parte del público fuera abandonando la sala. 
                                                  Uno de los inquietantes "monos fantasma"
Si la primera parte ya la llevaba cogida con alfileres aquí se me exigió demasiado como espectador. Porque ya me diréis qué interés hay en ver a dos mujeres viendo la tele mientras un joven se da una ducha durante 10 larguísimos minutos. Lo primero que piensas después de esos momentos de cine  vacío es que nos están tomando el pelo, que como dice mi amigo José Miguel "esto es una castaña y punto" . Puede que tenga razón, pero algo me dice que todo nos resulta tan ajeno porque no terminamos de entender tanta carga simbólica. Por otro lado, pienso que llevamos muchas pelis a  las espaldas, así que si no entendemos algo no tiene por qué ser un defecto nuestro . Una buena solución sería que su director expusiera su cultura oriental de forma universal, que pueda captarse en todas partes del mundo y poder disfrutar de ella. Siendo tan críptico no sé muy bien cómo vamos a entrar en su película en la otra punta del planeta.
 A lo mejor es eso lo que pretendía, crearnos un gran desconcierto. Puede que aún sea peor, puede que solamente quisiera rellenar metraje para llegar a la hora y media y así reírse de cuatro críticos que se arrodillarán ante él haga lo que haga.
Llegados a este punto ¿Qué vio el jurado del último Festival de Cannes para otorgarle su máximo galardón? ¿Asistieron a un pase con guía explicativa?¿Son unos esnobs o es que yo me estoy volviendo convencional?
 He hecho un repaso por internet de los útlimos diez años del festival y la verdad es que la "Palma de oro" recae casi siempre en películas que me han gustado mucho ("El pianista", "La clase", "La habitación del hijo", "La cinta blanca"...) Así que miré quién componía el jurado de esta edición: Tim Burton, Víctor Erice, Benicio del Toro, Kate Beckinsale, Alexandre Desplat (músico)...Todos reputados profesionales. Insisto, si quisieron premiar algo distinto, vale, pero seguro que en su innovadora decisión cometieron una injusticia con alguna de las películas a concurso.
 Lógicamente, esta vez no me atrevo a recomendarla porque tampoco puedo decir si me gustó o no. Así que... a ver quién es el valiente que va a verla.