sábado, 24 de septiembre de 2011

LAS PREGUNTAS DE LA VIDA




"El árbol de la vida" de Terrence Mallick

Esta semana planteé a mis alumnos de bachillerato si era compatible la creencia en Dios con la ciencia. El debate dio bastante de sí y la mayoría acordó colocar a Dios allí donde la ciencia no ha llegado aún. Para algunos eso suponía una prueba de su inexistencia y para otros todo lo contrario. En general, el grupo dejó bien claro que lo que no admitían es un Dios de doctrina y obligaciones y lo consideraban  como un ente o una energía más cercana a la Física que a la Iglesia. Me llamó la atención que todo quedara en una confrontación entre creyentes y ateos y nadie considerara el agnosticismo o en simplemente asumir el misterio. Parece que tenemos la necesidad de dar respuestas a todo y que conformarse con lo que nos rodea no sea suficiente.
 Justo estos días he visto "El árbol de la vida" de Terrence Mallick y me acordé de aquella clase. La película de Mallick plantea muchas de las preguntas que el ser humano se ha hecho a lo largo de la historia. Sus protagonistas lanzan sus cuestiones a Dios intentando dar sentido a la vida mientras un niño se abre paso en el mundo entre el autoritarismo de su padre y el cariño incondicional de su madre. Me da la sensación de que Mallick no pretende que el mensaje de su película sea que Dios es la respuesta, aunque a sus personajes les sirva, de hecho intercala unos quince minutos de imágenes espectaculares sobre la creación del Universo y el origen de la vida en los océanos que se acercan más a las tesis científicas que a las religiosas. Es cierto que en este tramo pasa por alto el desarrollo evolutivo, no sé si por evitar el cabreo de algunos compatriotas suyos, pero hubiera estado bien. El caso es que muchos pensarán que es muy pretencioso intentar dar sentido a nuestra existencia con una película, pero a mí la apuesta me parece tan arriesgada como atractiva. La sucesión de imágenes de nuestro mundo, la forma de mover la cámara como si bailara alrededor de los personajes, el detallismo de algunos planos, hacen que esta película sea, como he leído por ahí, un auténtico poema visual. "El árbol de la vida" eleva la existencia de una persona cualquiera a niveles épicos, ensalzando la grandeza que se encierra en cualquier vida humana, insignificante en la inmensidad del Universo. 


 Quedé bastante embobado durante sus más de dos horas de narración con escasos diálogos. Es cierto que conociendo a su autor, sabía más o menos el tipo de película al que me enfrentaba, por lo que iba predispuesto a ello, no como parte del público, que abandonó la sala maldiciendo a la pantalla.
Mallick ha dirigido sólo 5 películas en 40 años y dicen que es porque cuida y perfecciona sus imágenes hasta el último detalle. De hecho, esta película tenía el estreno anunciado hace más de un año pero quiso darle un repaso más antes de presentarla al público. La verdad es que una vez vista se nota ese empeño del autor.
 En definitiva, creo haber comprendido lo que me están tratando de contar y el conjunto me gusta, no me llega a sacar de la película y me satisface, pero también es cierto que es su poderío visual más que su contenido lo que deja poso una vez digerida la película. 

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